"Pedir ayuda médica también es un acto de valentía y paternidad."

Infertilidad Masculina

Diagnóstico genético preimplantacional y pruebas moleculares de última generación para maximizar tus probabilidades de éxito.

Definiciones

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Infertilidad Masculina:

¿En qué consiste la infertilidad masculina?

Consiste en la incapacidad del hombre de lograr un embarazo con su pareja tras un año o más de relaciones sexuales frecuentes y sin protección.

Es un problema bastante común: en aproximadamente el 40-50% de las parejas con dificultades para concebir, existe un factor masculino involucrado (ya sea de forma exclusiva o compartida con la pareja).

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Infertilidad Masculina:

¿Cómo se diagnostica?

  1. Seminograma (o espermiograma): Análisis del semen en laboratorio para medir volumen, concentración, movilidad y forma de los espermatozoides.

  2. Exploración física: Por parte de un urólogo/andrólogo para descartar varicocele o anomalías anatómicas.

  3. Pruebas complementarias: Analítica hormonal, estudio de fragmentación del ADN espermático o cariotipo si el seminograma muestra alteración severa.

Dato clave: La infertilidad masculina rara vez presenta síntomas físicos. La mayoría de los hombres descubren que la padecen únicamente cuando buscan tener un hijo.

Infertilidad Masculina

GendX Latinoamérica ofrece pruebas realizadas sobre embriones obtenidos por FIV.

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Diagnóstico Genético de Infertilidad Masculina

Diagnóstico Genético de Infertilidad Masculina

Mas información

El futuro de tu familia no tiene por qué repetir su pasado.

Conocer hoy es cuidar el mañana.

No necesariamente. El aspecto, volumen o fuerza de la eyaculación no indican la calidad de los espermatozoides. Para saber si hay esperma sano en el semen se requiere un seminograma de laboratorio.
Las principales son el varicocele (varices en los testículos que aumentan la temperatura y dañan el esperma), infecciones, baja movilidad o cantidad de espermatozoides, y el consumo de tabaco, alcohol o esteroides.
Sí, aunque no de forma tan drástica como la mujer. A partir de los 40-45 años, disminuye la calidad del semen y aumenta el riesgo de alteraciones genéticas en los espermatozoides.